¡Eh, Lamine Yamal,
sé que eres genial!
¡Eh, Lamine Yamal,
sé que eres genial!
En el fútbol,
todos buscan un lugar bajo el sol.
En el fútbol,
todos buscan un lugar bajo el sol.
¡Eh, Lamine Yamal,
sé que eres genial!
Era el año dos mil veintiséis,
difícil hasta de decir.
Era el año dos mil veintiséis,
difícil hasta de decir.
Un mal año...
un mal año...
¡Eh...
Lamine Yamal,
tú que eres genial!
Aquel día,
después del partido,
levantaste
la bandera de Palestina.
Aquel día,
después del partido,
levantaste
la bandera de Palestina.
Del río al mar,
Palestina libre será.
Del río al mar,
Palestina libre será.
¡Eh, Lamine Yamal,
tú que eres genial!
Un lugar bajo el sol...
un lugar bajo el sol...
Tú que eres genial,
defiende la causa actual.
Tú que eres genial,
defiende la causa actual.
Del río al mar,
Palestina libre será.
Del río al mar,
Palestina libre será.
¡Eh, Lamine Yamal,
sé que eres genial!
Todos buscan
un lugar bajo el sol.
Todos buscan
un lugar bajo el sol.
Del río al mar,
Palestina libre será.
Del río al mar,
Palestina libre será.
¡Eh, Lamine Yamal...
¡Eh, Lamine Yamal...
Tú que eres genial.
Tú que eres genial.
Cuando el árbitro
pitó el final,
el estadio
se volvió un vendaval.
Yamal caminó,
sin mirar hacia atrás.
Yamal caminó,
en busca de la paz.
Del río al mar,
Palestina libre será.
Del río al mar,
Palestina libre será.
¡Eh, Lamine Yamal,
eres genial!
Del río al mar,
Palestina libre será.
Del río al mar,
Palestina libre será.
¡Eh, Lamine Yamal...
¡Eh, Lamine Yamal...
Sé que eres
genial.
Carpintero de Poesía
19.07.2026

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